5 tipos de programas que muy pronto desaparecerán de nuestros PC:
Aplicaciones como CCleaner, Nero o WinRAR se están volviendo obsoletas y pronto dejarán de tener utilidad. Algunas sobrevivirán en nichos muy concretos y otras serán reemplazadas por software más moderno. Y unos cuantas, sencillamente,
desaparecerán para siempre.
Ha ocurrido que
los sistemas operativos se han puesto al día, añadiendo funcionalidades que antes no tenían y corrigiendo problemas clásicos. Y otras funciones se han mudado al web, como ha pasado con la mensajería o el intercambio de archivos.
Veamos
cuáles son los programas destinados al olvido y enviémosles desde ya nuestro más sentido pésame...
1. Grabadores de CD/DVD
¿Cuándo fue
la última vez que grabaste un disco óptico? En mi caso, hace un año. Aún recuerdo el momento: tenía que recuperar el PC de un amigo y grabé la imagen ISO de un antivirus Live. En un año, grabé un DVD.
Los lectores de CD/DVD y Blu-Ray se avistan cada vez menos en los PC nuevos. Algunos fabricantes, como Sony, han optado por
dejar de fabricar unidades ópticas. Es una tecnología todavía muy utilizada, pero ya no crece.
Con el aumento de la
velocidad de conexión y la aparición de
servicios de almacenamiento online y distribución digital, el grabado de discos ópticos tiene menos sentido. Otro golpe llegó desde las
memorias USB, económicas y versátiles.
Programas como
Nero y
CDBurnerXP están abocados a la extinción, y lo saben. Los sistemas operativos tienen ahora funciones de grabación integrada, y las
unidades virtuales están supliendo la necesidad de cargar discos ópticos en el PC.
2. Antivirus tradicionales
Si hay una categoría que ha
evolucionado de forma constante, esta ha sido la de los antivirus: se han adaptado rápidamente a los cambios en el panorama de la seguridad informática, añadiendo nuevas funciones a la vez que mejoraban las antiguas. Y han aparecido entonces palabras como "
Nube" o "
Sandbox".
Sin embargo, en su intento desesperado por evolucionar y a la vez seguir siendo los mismos, los antivirus
están atravesando una fase complicada: quieren abarcar mucho y al final aprietan poco. Las suites de seguridad con decenas de funciones distintas abundan; y el usuario se queda perplejo ante esta
Nerificación.
El experto Michael Kassner
afirma que la mayoría de técnicas de detección convencionales pueden superarse fácilmente, y que
los antivirus siempre van un paso por detrás de las amenazas que aparecen. La mayoría de ellas, de hecho,
son sociales, y aprovechan el punto más débil: la ingenuidad del usuario. Un ejemplo es el
ransomware.
Los sistemas operativos y los navegadores ofrecen una
capa de protección extra, y hay utilidades que abren archivos en un área separada de la memoria (
Sandbox). Pero, tal y como explicamos en
Cómo sobrevivir sin antivirus, contra las amenazas actuales
la mejor defensa es el sentido común del usuario.
3. Optimizadores de sistema y limpiadores
Hasta la llegada de
Windows XP, el sistema operativo de Microsoft
tenía fama de inestable y generador de basura. Su arquitectura era un
horrible compromiso entre los sistemas anteriores y el futuro. El ejemplo más claro fue el nefasto Windows Me, que aún recordamos con pavor.
Versión tras versión, Windows fue deshaciéndose de esa mala fama que se había granjeado a golpe de
pantallazos azules, carpetas repletas de archivos DLL y
problemas de Registro. El resultado es que
Windows 7 se parece tanto a
Windows 95 como un tanque a un carro de madera.
¿Siguen teniendo utilidad los programas de optimización y limpieza del PC? Más bien poca.
Herramientas como
CCleaner y otras similares son más
útiles para mantener la privacidad y quitar programas del inicio que para mejorar el rendimiento. Otra categoría destinada al olvido son los
optimizadores de memoria. Ya hemos comprobado que
el consumo de memoria ya no es un problema para la mayoría de usuarios.
4. Compresores y cortadores de archivos
Cuando el
formato ZIP apareció en 1989, los discos duros más grandes rara vez superaban los 10/20 megabytes en los PC personales. El uso de técnicas de compresión era esencial para no rebasar la
escasa capacidad de almacenamiento.
Cuando esos archivos debían llevarse de un PC a otro, el soporte disponible en la gran mayoría de casos era el
disquete de 3½ pulgadas. Sus 1,44 megabytes de capacidad eran una limitación importante, y por ello los archivos se
cortaban en segmentos que pudiesen caber en múltiples volúmenes para unirlos más tarde.
Los avances tecnológicos, como el
aumento de espacio de almacenamiento y el aumento de velocidad de conexión, han llevado la compresión y división de archivos al borde de la obsolescencia. Hoy en día preferimos
subir fotos a Dropbox y pasar un enlace en lugar de comprimir todo en un
RAR y enviar el archivo por correo.
Con todo, hay dos escenarios en los que los compresores siguen siendo muy valiosos en ámbito doméstico: el
empaquetado de archivos, que permite transferir archivos y directorios fácilmente, y la
distribución con cifrado, que
ofusca contenidos que de otro modo serían visibles para todo aquel que interceptara las comunicaciones.
5. Programas de intercambio de archivos P2P
Los programas
P2P, como
eMule o
Ares, se crearon para
facilitar el intercambio de archivos entre ordenadores conectados a Internet. El uso de protocolos como
BitTorrent facilita la transmisión de archivos enormes sin copar por completo las conexiones de los usuarios.
La
decadencia del P2P se puede achacar a una combinación de factores irresistible: por un lado, la
constante presión legal de una industria cultural congelada en el pasado; por el otro, la aparición de modelos de intercambio distintos, más simples, amigables y, sobre todo, gratuitos.
Hablamos, cómo no, de
Megaupload y las
páginas de hospedaje de archivos, pero también de
Spotify,
Netflix,
Youzee y demás servicios vía
streaming, legales y económicos. Mientras las páginas de hospedaje han sufrido un notable golpe tras
el cierre de Megaupload, el
streaming prospera.
Los clientes P2P que quedan, mientras tanto, malviven como reductos testimoniales de otra época. Con ellos aún es posible encontrar antiguos archivos y
joyas imposibles de hallar en otros sitios, pero es un estado de cosas destinado a cambiar en cuanto una de las nuevas plataformas asuma el liderazgo global (y no, no será
Megabox).
¿Qué programas sobreviven el paso del tiempo?
Los programas que hemos mencionado arriba ofrecen
soluciones para problemas puntuales de un sistema operativo o para limitaciones tecnológicas concretas; cuando estos problemas se solucionan y las limitaciones se superan, las utilidades relacionadas dejan de tener un propósito y mueren. Es lógico.
Para sobrevivir, un programa debe intentar satisfacer una necesidad básica. Necesidades fundamentales son comunicar, buscar información, crear o compartir. Aplicaciones como Office, Photoshop o Google Maps cambiarán muchísimo, pero en esencia seguirán haciendo lo mismo durante años.
¿Qué otros programas crees que se están quedando obsoletos?
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